La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el gobierno de Guatemala están trabajando para establecer un marco que asegure que toda investigación en salud con participación de personas sea ética y oportuna. Esta colaboración busca preparar protocolos de revisión que brinden la evidencia necesaria durante emergencias de salud pública.
Durante las sesiones de discusión, se enfatizó la importancia de que los estudios reciban las aprobaciones éticas pertinentes antes de su inicio. Se subrayó que, en situaciones críticas, las decisiones deben basarse en información confiable y adecuada para salvaguardar a los participantes.
Uno de los focos de la reunión fue la creación de un sistema que exija la revisión ética previa de todos los estudios relacionados con humanos, abarcando también aquellos que no se consideran ensayos clínicos. Se planteó la necesidad de garantizar la independencia de los comités de ética, así como asegurar su acreditación y el respaldo adecuado por parte de instituciones.
Asimismo, se abordaron los protocolos preaprobados que podrían implementarse en futuras emergencias. Esta revisión previa no permitirá el inicio inmediato de los estudios, sino que prepara los documentos necesarios para cumplir con las normativas éticas y regulatorias pertinentes antes de la participación de los voluntarios.
El objetivo de estas medidas es minimizar las tardanzas en el proceso durante emergencias sanitarias, lo que permitiría a las autoridades concentrarse en la revisión de información clave que falte. Este esfuerzo se encuentra enmarcado dentro del Acelerador de Ensayos Clínicos de la OPS, el cual cuenta con el apoyo de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI).
En resumen, estas iniciativas buscan asegurar que la investigación responda oportunamente a las necesidades en salud pública, manteniendo siempre la ética como prioridad.
Fuente: OPS – Noticias.

