Dos fuertes terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, han afectado al norte de Venezuela, con epicentro en la capital, Caracas. Los movimientos sísmicos han causado al menos 164 víctimas fatales y han generado importantes daños en edificaciones y la infraestructura de la región.
Los equipos de rescate se encuentran trabajando entre los escombros de un edificio derrumbado en un suburbio de Caracas, movilizando esfuerzos para localizar a posibles sobrevivientes. La situación es crítica, y la respuesta inicial se ha concentrado en la búsqueda de víctimas y en el restablecimiento de servicios básicos.
A primera hora del jueves, la ayuda internacional comenzó a llegar al país, con agencias de la ONU desplegando rápidamente equipos de asistencia y rescate. La comunidad internacional ha expresado su solidaridad y apoyo ante esta emergencia humanitaria.
Las autoridades venezolanas están coordinando la respuesta a la crisis, y se espera que la llegada de más recursos y personal especializado ayude a mitigar los efectos del desastre. Se han establecido centros de atención para agrupar a los damnificados y brindarles el soporte necesario.
La magnitud de la tragedia se evidencia en las calles de Caracas, donde los ciudadanos enfrentan no solo el duelo por las pérdidas humanas, sino también un panorama de gran destrucción material.
Fuente: Noticias ONU en español.

