En abril, la producción industrial de las pequeñas y medianas empresas (pymes) se redujo un 7,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. Además, en la comparación mensual, la caída fue del 0,7%.
Este descenso afectó a todos los rubros industriales, siendo el sector de mayor contracción el de la fabricación de productos metálicos, que sufrió una baja interanual del 12,4%. Le siguió el bloque de maquinaria y equipo con un descenso del 9,4%. Por otro lado, la rama de textil mostró la menor disminución, registrando una caída del 2,1%.
El uso de la capacidad instalada en este segmento promedió un 56,4%, lo que representó una reducción mensual de 0,2 puntos porcentuales. Los niveles más altos de operación se dieron en la industria alimentaria con un 58,3%, mientras que el sector de muebles y madera enfrentó un 51,7% de capacidad ociosa.
La principal causa de este retroceso se relaciona con la caída de la demanda interna y el aumento de los costos operativos, especialmente en logística y energía. La disminución en el mercado interno afectó los efectos estacionales esperados, y factores como la llegada de bienes importados y la suspensión de la obra pública complicaron aún más la situación.
Como respuesta, las empresas han implementado reingenierías en procesos y gestión de inventarios para adaptarse a la baja demanda. A pesar de la contracción, el 45,2% de las pymes espera aumentar su producción en el próximo ciclo, aunque un 12,2% anticipa una nueva baja.
Por otro lado, más de la mitad de las firmas (53,8%) considera que no hay condiciones para nuevas inversiones en el corto plazo, reflejando una época de cautela y adaptación.
Fuente: CAME – Novedades.

